Improvisación

La improvisación en la música consiste en el uso de sonidos simultáneamente a los procesos de creación, producción y comunicación. Muchos músicos dedicados a Ia música clásica temen este tipo de práctica. Algunos hasta no la consideran como forma musical válida, Io que es perfectamente natural dado que a los músicos clásicos raramente se les presenta Ia oportunidad de aprender a improvisar y cuando tienen esta oportunidad , la presentación es hecha, en su mayor parte, dentro de límites armónicos estrictos.

Existen diversas formas de improvisación. Unas son presentadas dentro de una variedad de pautas o marcos de referencia de un tipo particular de tradición musical (por ejemplo, el jazz,”heavy metal”, música barroca o flamenco). Otras son construidas fuera de una tradición específica y sin embargo siguen reglas trazadas de antemano por un compositor o director. También se puede encontrar Ia práctica de improvisación en la cual los músicos de gran experiencia van creando reglas a medida que la música fluye.

Si nos remontamos en Ia historia, los compositores de la era barroca (finales del siglo diecisiete y el siglo dieciocho) daban mucha flexibilidad al intérprete. Esto ocurrió como reacción al complejo contrapunto del período anterior, el Renacimiento. Surge en ese entonces Ia práctica del bajo contínuo y con ella Ia improvisación encuentra nuevamente un lugar en Ia vida musical. Ya en las composiciones escritas en el siglo diecinueve no se permite al intérprete tomar decisiones con relación a Ia dinámica o eI fraseo porque éstas se encuentran indicadas detalladamente en Ia partitura. Sin embargo, Ia improvisación era una práctica aún regular en ese entonces. Un tipo de improvisación híbrida era permitida en Ia cadenza de los conciertos con el objeto de desplegar una técnica virtuosa con un material musical preconcebido. Liszt, per ejemplo, era conocido por su increíble capacidad de improvisar al piano. En el siglo veinte, Ia improvisación continuó principalmente en Francia. Dupré escribió un tratado de improvisación y unos de sus pupilos, Messiaen, lo puso en práctica cuando tocaba el órgano en su iglesia, La Trinité, en los años setenta.

Parece que Ia improvisaclón gana más espacio en Ia vida musical después de un periodo de extremo racionalismo musical. Aparte del ejemplo del cambio antes mencionado del Renacimiento al Barroco, en el siglo pasado, por ejemplo, Ia reacción contra Ia propuesta del serialismo y serialismo integral, propuesto por la Escuela de Viena, tuvo como reacción la creación de un concepto de composición musical con alto contenido improvisatorio; la música aleatoria presentada por John Cage. Paralelamente, en el jazz se estaban venciendo las barreras del tradicionalismo, lo que Ilevó al surgimiento del llamado “free-jazz”. Ahora, se suma a esos cambios el creciente uso de Ios instrumentos electrónicos, lo cual ofrece posibilidades ilimitadas de manipulación sonora. En estas nuevas circunstancias difícilmente la ejecución se podría encuadrar dentro de un marco sin antes explorar exhaustivamente las posibilidades, a través de Ia improvisación, con el fin de encontrar o crear limites.

El Campo Dinámico

El trabajo de un artista requiere un balance entre inspiración y técnica. En el acto de improvisar música, existe un juego psicológico entre el organismo y el medio. En la toma de decisiones, en el proceso de creación musical, hay una interacción psicológica entre el organismo y el medio en el que se desarrolla un trabajo conjunto de la mente y el cuerpo.
El ser humano se comporta, pues, como un sistema abierto en activa interacción con el ambiente. Esta interacción individuo-situación crea un campo dinámico que determina el comportamiento.

En música,la audición es la clave para el campo dinámico. Por medio de la escucha el músico puede encontrar el balance psicológico entre organismo y medio, necesario para improvisar efectivamente.Los oídos son órganos que requieren de tiempo para mandar al cerebro los impulsos recibidos por ondas que viajan a través del aire. El cerebro tiene que recibirlos, decodificarlos y percibirlos como sonido.Para ser un improvisador efectivo uno tiene que obtener control en el proceso de hacer cambios rápidos entre las diversas fuentes de sonido. Esto creará una clara noción del resultado sonoro general y proporcionará al improvisador una amplia gama de posibilidades interactivas. Por ejemplo,en un conjunto compuesto por diversos instrumentos, cada instrumento debe tener una noción clara del material sonoro producido por cada miembro del grupo así como del resultado general. Al percibir el sonido individual de cada miembro el improvisador recibe un paquete de información. Este paquete tiene dos tipos de información: información técnica (tonos, ritmos, frases, dinámicas, tec.) e información psicológica (estados de espíritu y emociones). La interacción entre la información técnica y la psicológica es la que va a dar coherencia y riqueza a la escultura sonora del conjunto.